11 de Abril – Día Mundial del Parkinson

La Organización Mundial de la Salud declaró el 11 de abril de 1997 como el Día Mundial del Parkinson en conmemoración del aniversario de James Parkinson, el Médico británico que describió por primera vez la enfermedad.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo de ciertas estructuras del cerebro, cuya expresión clínica más frecuente son los trastornos en los movimientos. Además se puede asociar con deterioro cognitivo, trastornos sensoriales, trastornos del sueño.

La enfermedad de Parkinson causa síntomas motores, como:

  • lentitud de movimientos
  • temblor
  • movimientos involuntarios
  • rigidez
  • dificultad para andar
  • pérdida del equilibrio.

Síntomas no motores:

  • deterioro cognitivo
  • trastornos mentales
  • demencia
  • trastornos del sueño
  • dolor
  • alteraciones sensoriales.

El número de casos está en crecimiento en las últimas décadas y esto tiene un gran impacto en el paciente y su entorno, por la discapacidad que produce a medida que la enfermedad progresa. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la prevalencia de la enfermedad de Parkinson se ha duplicado en los últimos 25 años. Las estimaciones mundiales en 2019 mostraban una cifra superior a 8,5 millones de personas con esta enfermedad. Las estimaciones actuales parecen indicar que, en 2019, la enfermedad de Parkinson provocó 5,8 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD), lo que representa un aumento del 81% desde el año 2000, y causó 329.000 fallecimientos, es decir, un aumento de más del 100% desde el año 2000.

Existe una gran variedad de medicamentos para su tratamiento, pero debe tenerse presente que es una enfermedad crónica (se puede controlar pero no se cura).

La estimulación cerebral profunda y otros tratamientos pueden ayudar con los temblores y reducir la necesidad de medicamentos.

La rehabilitación, incluida la fisioterapia, puede ofrecer alivio para la enfermedad de Parkinson y en el caso de otros trastornos neurológicos degenerativos. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • entrenamiento de fuerza
  • ejercicios de movilidad y equilibrio
  • hidroterapia.

Estos tratamientos pueden ayudar a mejorar el funcionamiento y la calidad de vida de las personas con la enfermedad de Parkinson, así como reducir la presión sobre quienes atienden a las personas con esta enfermedad.

Fuentes: GLEC/ OMS

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